Omer Pardillo ha cuidado con esmero la obra de Celia Cruz tanto en vida de la cantante como tras su fallecimiento. Pardillo, dicho de otro modo, ha entregado su vida a la vida que sigue teniendo el legado de la famosa artista cubana entre sus millones de seguidores alrededor de todo el planeta. Y para él esa dedicación ha sido su propio sacerdocio.
Pardillo siempre ha lamentado la censura que ha existido hacia la obra de Celia en su país natal, lo que no ha impedido que se le venere en la isla como la diosa que es de la música cubana. De ahí que la celebración mundial este 21 de otubre de los 100 años de la “Reina de la Salsa” no ha pasado en silencio en la isla. Recientemente se celebró una misa conmemorativa por su aniversario en la Parroquia de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre en La Habana.

Foto: Cuba Noticias 360
La idea de la celebración partió del propio Pardillo. El productor discográfico conversó con la cantante cubana Haila Maria Mompie para que intercediera con la Iglesia Católica con el propósito de celebrar los 100 años de Celia en Cuba.
“ Siento un gran orgullo porque se haya celebrado esta misa en Cuba a la que se sumaron importantes artistas como Haila y Alain Pérez, personas que han respetado muchísimo el legado de Celia”; dijo Pardillo a Human Press.
Pardillo, quien fue representante de Celia Cruz desde los 20 años y ha mantenido en pie su legado, agradeció el apoyo de La Iglesia Católica cubana y mostró su confianza en que pese a la censura gubernamental los cubanos en la isla se acerquen cada vez más a la obra de Celia.
“Estoy muy agradecido porque poco a Cuba se está abriendo al mito de Celia Cruz. Después que ocurrió el hecho de censura a la obra que se iba a celebrar en Fábrica de Arte temía que cancelaran la misa, pero se respetó a esa institución sagrada que es la Iglesia. Nos hubiera gustado hacer un concierto también al aire libre, pero conocemos las circunstancias”, dijo.
El Albacea de la intérprete de “La vida es un carnaval” exhortó a que exista la valentía y la inteligencia de dejar de una vez que Celia entre a su país, para bien de la cultura cubana y de todos los cubanos.
“ Ella, dijo Pardillo, siempre lamentó no poder regresar a su tierra. Ese fue su mayor dolor”.



