Regularización, vulnerabilidad y salud mental tras la DANA
Entre la espada y la pared, los migrantes regularizados por la DANA viven atrapados en una paradoja: fueron reconocidos por el Estado, pero siguen pendientes de su veredicto. Su estabilidad emocional depende de un papel cuya validez expira, una metáfora cruel de cómo las políticas humanitarias, si no se sostienen, pueden reproducir la misma precariedad que pretendían reparar.




