La primera medalla internacional para el refugiado cubano en Gran Bretaña, Ramiro Mora, fue histórica: el caribeño logró la presea de oro en la primera competición mixta de duetos organizada por la Federación Internacional de Halterofilia (IWF) y que ha abierto un nuevo capítulo en la historia de este deporte.
Mora junto a la atleta de origen iraní Fatemah Keshavarz,también establecida en el Reino Unido, representó al Equipo de Refugiados de la IWF que subió a lo más alto en este inédito torneo con sede en Lausana y que reunió además a competidores de otras cuatro naciones con dos equipos de Suiza, dos de Alemania, dos de Francia, y uno de Rumania.
Una mujer y un hombre en cada dúo elegían entre el Snatch (Arranque) y el Clean & Jerk (Envión o Dos Tiempos). Sus actuaciones se convertían en puntos de acuerdo al sistema GAX, aprobado a principios de este año por la IWF, según su peso corporal y el peso levantado con éxito, creando una competición en la que cada kilogramo —y cada decisión estratégica— importaba.
«El formato era sencillo de entender, pero fascinante de ver» estimó uno de los expertos que acudieron al inédito certamen en la llamada «capital olímpica» calificada así por ser la sede del Comité Olímpico Internacional y de un buen número de federaciones deportivas internacionales.
El Equipo de Refugiados de Mora y Keshavarz, ofreció una actuación sobresaliente para ganar la exhibición inaugural, con Rumanía en segundo lugar.
Los ocho equipos se enfrentaron primero en cuartos de final, seguidos de semifinales, antes de que la competición culminara en una discusión por la medalla de bronce y la final por el oro. En total, se disputaron ocho enfrentamientos directos durante poco más de dos horas.
Los líderes de la IWF transmitieron la intención de la federación de seguir explorando diferentes formas de presentar el levantamiento de pesas a atletas, aficionados y a la comunidad deportiva en general. El formato 2×2 forma parte de ese esfuerzo y, aunque por ahora sigue siendo una exposición experimental, la organización espera poder abrir una nueva dimensión en el levantamiento de pesas internacional.
Ramiro Mora Romero había aterrizado en Londres desde La Habana como trapecista de un circo en 2019, compitió formalmente en los Juegos Olímpicos de París 2024 en la disciplina de halterofilia en los 102 kg, como parte del Tercer Equipo Olímpico de Refugiados del COI y logró una destacada séptima posición.
Un segundo cubano, Fernando Dayán Jorge, campeón olímpico de canotaje en Tokio 2021 en la prueba de C2 1000 metros (junto a Serguey Torres), también integró ese EOR en París de 36 deportistas. La presencia de ambos causó gran malestar en el gobierno de La Habana al punto que llegó a expresar que el COI y la agencia de la ONU para los refugiados, ACNUR , eran «cómplices de la política agresiva y criminal de Estados Unidos contra Cuba».
Mora, 29 años, visitó Cuba en 2021 y según declaró al medio inglés Bristol Live, en La Habana coincidió con las históricas protestas del 11 de julio y participó en las mismas por lo que la policía lo estaba buscando. «Ya yo no tenía familia en Cuba, mi mamá y mi papá habían muerto. A mi edad no quería ir a prisión, así que regresé a Inglaterra y solicité asilo» dijo.
Se le concedió el estatus de refugiado el 1 de diciembre de 2023 y luego recibió una beca para refugiados del COI. Ha ganado el título nacional en las categorías pesadas en cuatro ocasiones acompañado de records británicos y recientemente participó en el Campeonato Europeo. En 2024 estuvo en la Copa del Mundo en Phuket, Tailandia, donde quedó en el lugar 18.
Mora no pierde las esperanzas de progresar en sus resultados y volver a una cita olímpica, ahora en Los Angeles dentro de dos años, con el Equipo de Refugiados o quizás, si tiene en sus manos su nuevo pasaporte, con la selección del país que lo ha acogido.



