ATLANTA – Miguel Almirón es un hombre del Atlanta United y fue pieza clave cuando el club se coronó campeón nacional de los Estados Unidos en 2018. Por eso los atlantinos sintieron como suya la hazaña este martes de Paraguay al eliminar a una de las favoritas de la Copa del Mundo, la tetracampeona Alemania.
Un espectacular pase de Almirón hizo que Julo Enciso conectara un electrizante cabezazo para el gol determinante que llevaría a los sudamericanos al tiempo extra donde el 1-1 siguió congelado.
En la tanda de penales su portero Orlando Gill se convertiría en el héroe de «la Batalla de Boston» en un episodio dramático al atajar dos disparos teutones.
A esa hora, como era de esperar, decenas de miles de paraguayos salieron a las calles de Asunción y los últimos regresarían a sus casas al amanecer. Otra multitud ya había copado el microcentro capitalino donde se habían instalado pantallas gigantes.
Por delante parece que Francia será su contrincante en los octavos de final pero mientras tanto Paraguay merece celebrar su primer partido eliminatorio ganado en la Copa del Mundo desde su última clasificación en 2010 tumbando a la potente Alemania que nunca había perdido por la vía de los 11 pasos en la justa mundialista.
En los primeros partidos de dieciséisavos Marruecos también eliminó a Países Bajos por igual vía y de nuevo con determinante faena de su arquero Yassine Bounou como en aquella velada de tanda de penales en la que vencieron a España en Qatar 2022.
Los africanos enfrentarán ahora a Canadá el 4 de julio en Houston, Texas al abrir los octavos. Los canadienses hicieron historia el domingo al calificar a costa de Sudáfrica en Los Angeles con su primera victoria en una Copa del Mundo.
Brasil pasó un gran susto ante Japón y debió remontar para vencer a los asiáticos 2-1. La Verdeamarela no acaba de enseñar un juego convincente y hasta hoy es «un grupo rocoso más Vinicius» bajo la similar táctica madridista del italiano Carlo Ancelotti.
En medio del ambiente balompédico que vive Atlanta, y su ilusión de convertirse en la capital del fútbol en los Estados Unidos, la llamada «Ciudad en el Bosque» ( debido a su enorme cantidad de árboles y frondosa vegetación) organizará la carrera de 10 kilómetros más grande del mundo este domingo 4 de julio coincidente con el aniversario 250 de la independencia de los Estados Unidos.
En su edición número 57 se han inscrito más de 60.000 corredores y caminantes para diferentes categorías. La carrera será a lo largo de su principal avenida, Peachtree Road, y comenzará en Lenox Square, en el vecindario de Buckhead, uno de los destinos de compras más visitado del sureste de los EE.UU, y terminará en Piedmont Park.el parque urbano más grande de la capital de Georgia, en la localidad de Midtown.
Por primera vez la famosa carrera – tradicionalmente ganada por africanos- se hará bajo el influjo de una Copa del Mundo de Fútbol. Para el Mundial de 1994 lo intentó pero Atlanta fue descartada entre las sedes. Ahora cuenta con el mejor estadio de la Unión Americana y uno de los más modernos del mundo:el Mercedes Benz.
Atlanta tiene por delante aún otros tres partidos que auspiciar y muy posiblemente con la Argentina de Lionel Messi en el horizonte, tras haber haber sido sede de cinco encuentros eliminatorios con dos presencias de otra gran favorita, España, y sus decenas de miles de seguidores.
Este miércoles 1 de julio desde las 12 del día, acogerá a Inglaterra frente a la República Democrática del Congo. Tal anuncio anticipa una invasión de ingleses y fans en el estadio con capacidad para más de 70.000 espectadores y para el aledaño «Festival de Aficionados de la FIFA» en el Parque Olímpico que ya cerró más admisiones al llegar al tope de sus inscripciones previas online.
El martes 7 de julio la ciudad tendrá un partido de octavos de final y el miércoles 15 de julio la segunda semifinal del torneo. El primer desafío lo protagonizarán los ganadores entre Argentina y Cabo Verde, y entre Australia y Egipto.
Ya es inminente la «Conquista» argentina de Atlanta, la segunda en dos años, cuando en 2024 , durante la Copa América, unos 40.000 aficionados albiceslestes se hicieron presentes con su jolgorio.
La segunda cita en el Mercedes Benz será, simplemente, legendaria, impactante, espectacular.Si los pronósticos lógicos se cumplen y las grandes potencias ganan sus respectivos partidos, Atlanta podría vivir una semifinal histórica como un clásico sudamericano (Argentina vs. Brasil) o un choque de gigantes (Argentina vs. Inglaterra / Brasil vs. Inglaterra).
Nos esperan ideas inolvidables en la ciudad que celebra también los 30 años de sus Juegos Olímpicos del Centenario.



